¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

jueves, 29 octubre 2020 / Publicado en Sin categoría

Por: Juan Sebastián Arias Palomá.

Los nadies, los hijos de nadie, los dueños de nada
Que no son, aunque sean
Que no hablan idiomas, sino dialectos
Que no profesan religiones, sino supersticiones
Que no hacen arte, sino artesanía
Que no practican cultura, sino folklore
Que no son seres humanos, sino recursos humanos
Que no tiene cara, sino brazos
Que no tienen nombre, sino número
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata. Eduardo Galeano

Con los buenos versos de aquel literato uruguayo, Latinoamérica se vierte de múltiples nadies. Aquellos que saben y quieren lo mejor para su entorno, pero que mueren esperando el devenir anhelado. Y nuestra región sur colombiana, no está exenta de dicho suceso. Por eso, en la quincuagésima versión del festival Cinexcusa, conversaron cuatro nadies, que poco o mucho, han vivido y dejado por hacer.

Adonis Tupac, cirujano, habló de su proceso estudiantil de educación superior. Tupac, fue presidente del consejo superior estudiantil de la Surcolombiana por 1997. Periodo donde las bombas reventaban, los paros se extendían por periodos de 3 meses; y el exilio-que casi le toca-era la realidad de cualquier joven que alzaba la voz.

Lo triste es que poco o nada a cambiado. Porque las exigencias de aquellos tiempos, siguiendo las mismas. Agendas programáticas que reclaman: recurso económico, laboratorios para adecuación de espacios académicos, cuerpo docente calificado etc. Es lo mínimo por lo que debería velar el estado cuando de educación pública se trata. Pero ello, lo único que desencadenó, fue la mano dura y oleadas de violencia por la represión policial para los estudiantes que luchan pacíficamente en manifestaciones y bloqueos.  Con la vil justificación de vandalismo en sus protestas; siendo el mismo estado el que infiltra su proceder activista para socavar sus propósitos sociales.

Por lo menos ahora tenemos celulares, cámaras y las redes sociales para dar testimonio de las atrocidades históricas que ha cometido el estado.

Ana Patricia Collazos, poeta y gestora cultural, rebobina sobre sus años mozos. Una infancia geográficamente en el sur de Neiva. Donde muchos de esos barrios fueron habitados por campesinos que venían desplazados desde San Antonio de Anaconia, Vegalarga y toda la zona rural que compone al municipio de Neiva. Además, de los territorios afectados por la cruenta violencia de los años 60´.

La estigmatización y rechazo a esos sectores campesinos fue lo más duro que le tocó vivir a Ana. Familias enteras condenadas al destierro que tuvieron que migrar a zonas urbanas para sobrevivir, fenómeno vigente un par de décadas después. Lo positivo, fueron los vínculos y tejidos entre las comunidades afectadas y los pobladores de las periferias. La unanimidad de sectores rezagados por distintas realidades permitió la consolidación de las primeras juntas de acción comunal. Aquel esfuerzo para construir la escuela del barrio, el hospital de acceso, el remplazo de la placa huella a la calle, la vivienda en vez del bareque, consumaron lo que hoy en día conocemos como la comuna 6 de Neiva. ¡Qué gran lucha social!

Por otro lado, el hecho del nombre de Vladimir Salazar ya es un acto de resistencia. Nombre que evoca a Vladimir Lenin, líder de la revolución bolchevique en Rusia. Nacido en el ala de izquierda, por el liderazgo innato de su padre en tiempos de radicalismos infundados, por movimientos como el EPL, que, en su momento, participó en tales filas.

Realidades que lo hicieron participar en años párvulos en colectivos como la JUCO. Pero esa misma precocidad social, lo desencantó tiempo después. Llevándolo a sectores lejanos con los que se formó. Pero, sobre todo, sintiéndose apático por el devenir de los tiempos y sus liderazgos de pacotilla que más que resolver afugias, incendian la casa común.

Por eso siempre voto en blanco. Porque los que creo que pueden hacer las cosas bien, nunca gobiernan.

Vladimir concuerda entonces con Luis Fernando Pacheco, abogado y gestor de paz; en que otra lucha social tiene que ver con la transparencia en las instituciones públicas.

Lucha que no han venido de la calle sino de lo burocrático. Pero que viene siendo campal ese enfrentamiento de David contra Goliat para salvaguardar el erario. Porque salvaguardar los recursos públicos para su proceder adecuado en proyectos de educación calificada, salud digna, vivienda social, calidad de vida etc. sucumbe en las arcas de la corrupción de los “lÍderes” que se hacen elegir cómo los adalides de la patria.

En conclusión, hay divergentes pensamientos, ideologías y sistemas económicos que defendemos a capa y espada. Lo bueno, es que la gran mayoría convergimos en las causas sociales. Ya que a todos nos gustaría erradicar la pobreza y desigualdad. Acabar el hambre y la violencia. Y Garantizar calidad de vida en todos los rincones del mundo.

Por eso, las causas sociales se legitiman más con el correr de los días. El fungir del político desenmascara una pantomima para la sobrevivencia de las élites y el pensar distinto para construir todos juntos, es la reivindicación del feminismo, animalismo, medio ambiente, campesinado, indígenas, comunidad LGTBI; y todos los sectores sociales que fueron silenciado por años.

A las luchas sociales les debe seguir la negociación. Los cambios siempre serán graduales y paulatinos. Como decía Descartes: Pienso, luego existo.

lunes, 26 octubre 2020 / Publicado en Noticias

Los jurados de la Competencia Nacional de Cortometrajes, Jerónimo León Rivera, Augusto Federico Bernal y Diego Rojas Romero, determinaron que el ganador en la categoría documental es el corto “Diario en cuarentena Islanada/2030” dirigido por Yeisol Goyes; mientras que en la categoría ficción el ganador designado fue “5500 SOLES” de Camila Tolosa. Cada cortometraje ganador es merecedor de un millón de pesos mcte (1.000.000).

Sólo 14 de los más de 136 trabajos audiovisuales entre ficción y documental inscritos hicieron parte de la Selección Oficial de este año: 7 en la categoría ficción y 7 en la documental. Luego de quedar en dicha selección los jurados establecieron los dos cortometrajes ganadores. “Diario en cuarentena Islanada/2030” de Nariño y “5500 SOLES” de Cundinamarca.

“Diario en cuarentena Islanada/2030”, se destaca su condición hibrida en lo que ha géneros se refiere, para ofrecer una exploración experimental, audaz y laboriosa. Traza una estructura narrativa clara y eficaz, y ofrece un relato perturbador para los tiempos que corren. La voz colectiva que figura tras la pieza llama positivamente la atención. “5500 SOLES”, la historia hace gala de una gran experimentación audiovisual y narrativa. Aprovecha muy bien la locación, y la potencia con una cuidadosa fotografía y montaje eficaz, en un trabajo riguroso de desarrollo audiovisual. Se destaca su puesta en escena, la actuación de la protagonista y la propuesta de dirección.

viernes, 23 octubre 2020 / Publicado en Noticias

Jon Lee Anderson es un periodista consagrado. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo (antes Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano), ha escrito infinidad de artículos, crónicas e investigaciones periodísticas sobre américa latina y áfrica.

Por Gustavo Patiño

 

La estampida del horror

Así lo afirma Jon Lee cuando compara la época en la que Joseph Conrad escribió ‘El corazón de las tinieblas’ “es una obra que un poco nos marca como faro emblemático literario pero también histórico en torno a ese horror que significó en su momento más extremo esa estampida de parte de los poderes coloniales europeos para áfrica, que incluyó en el caso del Congo del rey el Leopoldo de Bélgica la masacre de millones de seres humanos en aras de conseguir el caucho que era como el narco de su época y también en marfil. El libro llega a representar el alma podrida del que se cree civilizado. En ‘el corazón de las tinieblas’ Conrad nos muestra cómo un ser civilizado, en lo que supuestamente es el salvajismo de áfrica, toca fondo y vemos su alma también negra”.

Como asegura Anderson, esa miseria llevada por los gobiernos coloniales al Congo no se ha ido y, actualmente, este territorio sigue sufriendo las consecuencias, “los belgas creen, en un alto porcentaje, que el rey Leopoldo era bonachón y que lo que hizo para el Congo fue virtuoso, claro, estamos hablando de la época de las Fake News, pero luego vemos lo que han dicho los estudios socio científicos que demuestran que Leopoldo probablemente terminó con las vidas de diez millones de seres humanos. Y el Congo probablemente es el lugar más fracasado en la faz de la tierra. Desde que se independizó ha sido un lugar de los belgas, el presidente asesinado por los belgas, Lumumba también, en los últimos 20 años han muerto otros cinco millones de personas y hoy en día es el lugar de otra estampida por la extracción de materiales para la elaboración de aparatos electrónicos, el oro, lo que tú quieras y nadie dice nada. Todavía estamos en la época de Conrad”.

Una historia honesta y consecuente

Es así que el periodista estadounidense asegura que es fundamental que conozcamos y nos reconozcamos en la historia de manera crítica, entendiendo que lo que sucede hoy en EEUU y los países de América Latina, es resultado de todo lo ocurrido hace 150 años, “nos corresponde saber bien la historia, tener una historia honesta y consecuente que no nos esté insultando la inteligencia, que no sea propagandística y que no sirva a los intereses de grupos pequeños. Es muy importante que todos tengamos claro cuál es nuestra historia y sabiendo eso y cuáles son las desigualdades propias de nuestras sociedades, deberíamos afrontarlos como gente honesta y con cierto coraje. Si hacemos eso, caminaremos por un sendero mucho más virtuoso que la del perjuicio, el desdén y la impostura”.

Así mismo, señala que es importante que la ciudadanía esté consciente de la importancia de los líderes, estos son el reflejo de lo que son como país, “nuestro hemisferio, en Colombia, EEUU, El Salvador y Brasil, han sufrido la irrupción en escena de líderes mandatarios populistas que vienen con una suerte de desdén y muchos prejuicios hacia la verdad histórica de sus países, quieren imponer un relato que no es el verdadero para así favorecer a determinados intereses, sobre todo comerciales o materiales, y arrasar con los reclamos que hay, reclamos que son el resultado de que no ha habido un día de juicio honesto, por ejemplo en nuestra querida España hasta hoy en día, 80 años después de la guerra civil española, de poner bien el asunto porque en la paz que hubo en España fue la paz de los vencedores, obligaron a los demás a callar y todavía, casi un siglo después, ese país está plagado de fantasmas”.

Las explosiones por venir

Es entonces cómo los reclamos sociales que desde el año pasado se han venido viviendo y que pese a la pandemia y el confinamiento siguen brotando como resultado de las injusticias, “porque vivimos en sociedades muy desiguales en donde el Estado de Derecho no ha cuajado, hay mucha injusticia, esto no es una declaración política es una observación fáctica, así lo notamos, incluye los términos si antes siempre había una tendencia de obviar o reservar un espacio privilegiado para EEUU ya no, en épocas de Trump vemos que ese país tiene tantas flaquezas. Estamos en una en una época algo surreal, en donde todo esto está ocurriendo delante de nuestros ojos, pero en donde tenemos muchas advertencias de explosiones por venir, no tienen que ser insurrecciones, no tienen que ser alzamientos armados, pero son los reclamos en muchos casos justos de grandes porcentajes de la población y sobre todo de las juventudes que anhelan, añoran y reclaman un futuro mejor de los que están ocupando el poder les están ofreciendo”.

viernes, 23 octubre 2020 / Publicado en Noticias

Sofía Oggioni, bióloga y directora de fotografía estuvo en Cinexcusa para hablar de las posibilidades estéticas de la luz. La charla estuvo a cargo de Diego Rojas, crítico de cine y padrino intelectual del Festival.

Por María Jimena Bello-Martínez

Sofía Oggioni es de origen libanés, hija de inmigrantes eres oriunda de Cali. Ha participado en la producción de El vuelco del cangrejo, (2010); La sirga (2012); Los hongos (2014); Niña errante (2018); y fue asistente de fotografía en El rey (2004) y en La historia del baúl rosado (2005).

Como directora de fotografía y de cámara, Sofía es artista de la luz “al principio yo me sentía como una pintora frustrada, quería el talento que tienen los pintores para hacer esas obras de arte tan bonitas. Pero luego descubrí que con la cámara se dan pinceladas bien sean sutiles, dramáticas, bruscas o suaves. La luz es un elemento con el que tú puedes pintar, es mezcla entre la ciencia y el arte porque tu materia prima simplemente son ondas de luz”, Sofía.

Relación con la cámara

“La cámara es una forma de escribir es la última escritura que se hace del guion. Es saber qué se deja por fuera, qué es bueno, qué es muy bonito o no; y además adicionaría que también uno tiene es un pequeño papel de psicólogo porque debe entender cómo tu director quiere ver su historia”, Oggioni.

La selva mexicana

El último trabajo de Sofía es un largometraje mexicano en coproducción con Colombia La selva trágica (2020) de Yulene Olaizola que pasó por el Festival de Venecia.

Al respecto, Diego Rojas señaló que “en México en selva es un equivalente a nuestra Vorágine, vemos a Sofía en unos aditamentos construidos a partir de Juncos, bejucos y guaduas para apoyar sus cámaras; realmente en toda una expedición”

Pero Sofía le quita romanticismo a la escena descrita por Diego: “Este rodaje realmente no fue así salvaje; de alguna manera incluso en el Amazonas hay más peligro. Aunque selva maya muy agresiva contamos con la ayuda de los locales. Ellos atrapan las serpientes y se las llevaban, cortaban las plantas urticarias para que nadie se hiciera daño. También teníamos comodidades como baños, buena comida”.

Lo fílmico, lo digital

“Creo que cuando empezó el cine digital, si eran mejor los tiempos pasados porque las cámaras eran muy limitadas. Tuve una experiencia en un rodaje con Rubén Mendoza en La Niña Errante. Estaba haciendo tanto calor que pusimos un pequeño ventilador detrás de la cámara como para evitar que se fuera a recalentar. Yo empecé a rodar y se nos olvidó apagar el ventilador, era un exterior. Luego todo quedó en silencio y yo empecé a oír este motorcito similar al ruido de una cámara de cine. Hasta sentí un poquito del olor químico del negativo cuando cierras la cámara. Hice flashback”, contó Sofía.

 La memora fílmica

“La memoria es efímera en algún momento se borra. Esculturas de hace miles y miles de años han desaparecido por deterioro, por el fuego o las catástrofes. Nosotros no vamos a durar para siempre, un rollo, un archivo digital tampoco”.

 

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