¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

jueves, 22 octubre 2020 / Publicado en Noticias

Los ‘Falsos Positivos’ salieron a la luz en Colombia cuando se supo que jóvenes de Soacha habían sido asesinados por integrantes del Ejército y presentados como guerrilleros muertos en combate. El escándalo destapó un crimen de lesa humanidad ejecutado sistemáticamente por la fuerza pública. En el Huila el OBSURDH ya había denunciado esto.

 

Por Gustavo Patiño

“Hablar de la verdad implica hablar desde varias orillas, la verdad tiene muchas versiones. Sin embargo en el marco de trabajar por construir verdad nosotros buscamos que las voces de las víctimas sean escuchadas, porque nos hemos enseñado a escuchar la verdad desde las versiones de las instituciones oficiales, pero no escuchamos las otras verdades de lo que le ocurre. Nuestra lucha ha sido darle voz a quien nunca se ha escuchado”, señala Andrea Jiménez, Coordinadora del Observatorio de Derechos Humanos del Huila.

En esa lucha por la verdad OBSURDH lleva más de una década. Como resultado publicó un informe presentado en el marco de la semana por la paz donde señala que fueron 255 personas las que fueron asesinadas bajo esta modalidad. El sociólogo Oscar Prieto señala que el modus operandi en Huila y Caquetá fue el de “jóvenes de barrios populares y zonas campesinas, donde se escogen previamente para garantizar que sus denuncias sean poco conocidas, que la búsqueda por parte de sus familiares no sea efectiva, no tengan una representación jurídica eficiente, que los medios de comunicación no le van a dar voz, entonces hay una predeterminación de quienes son las víctimas en el territorio sur colombiano”.

 

Según Prieto, las características en Huila y Caquetá fueron dos:

  • En muchas zonas donde no existía una presencia frecuente de acciones bélicas se cometieron este tipo de hechos para poder mostrar resultados. Pero como no había una presencia de actores armados significativa que pudiera ser sustentable dentro de un proceso de investigación, así sea controlado desde justicia penal militar. Entonces se asociaban en el ámbito de la opinión pública regional con bandas delincuenciales o con estructuras de delincuencia común, que no responde al patrón nacional de los falsos positivos.
  • Particularmente, en estos dos departamentos se identificó que hubo víctimas mujeres y menores de edad, que mostraban que en el afán de desarrollar este crimen de lesa humanidad, se podía encontrar la víctima en cualquier lugar, no había una diversidad más allá de un carácter de identificar a aquella persona como alguien que no iba a ser buscada por la sociedad en su conjunto, representada en sectores políticos o económicos dominantes, que no iban a reclamar por su vida. Ese se convertía en el principal elemento de identificación de ellos.

“Nosotros identificamos que es una práctica desde los 80 en el departamento cuando fueron cuando asesinados miembros de la Unión Patriótica, inclusive algunos que estaban ya inscritos como candidatos, como un caso donde él y su esposa fueron asesinados, él era candidato a la alcaldía de Pitalito y tenía una vida civil reconocida, era comerciante y como si nada fueron presentados como guerrilleros muertos en combate y eso fue en el año 87”, asegura Oscar Prieto.

Y los ejercicios de memoria y resistencia en la construcción de la verdad han tenido ataques que han tratado de impedir que la sociedad huilense conozca, por ejemplo, cuántos fueron los ‘Falsos Positivos’ ejecutados en el Huila pues, luego de pintar un mural en la Carrera Segunda entre Calle 21 y Av La Toma, este fue borrado con pintura blanca de aceite, “los rostros de los militares fueron completamente borrados al parecer fueron rastrillados con cepillos de puntilla con la intencionalidad por supuesto que no quedará rastro de los rostros de los militares y el muro fue nuevamente pintado pero con pintura de aceite es decir quienes borraron este mural lo hicieron con la intencionalidad de que quedaran totalmente borrados”, agrega Andrea.

Los esfuerzos siguen por parte de la sociedad civil y las organizaciones de Derechos Humanos en la construcción de la verdad, “nosotros identificamos esa verdad, ese derecho fundamental, como una mesa, que además debe ser construida entre todos para que pueda reparar, dignificar y dar un tránsito de la guerra a la paz o hacia ámbitos más democráticos para el trámite y la gestión de los conflictos”, apunta Prieto.

jueves, 22 octubre 2020 / Publicado en Noticias

La Perra es una novela que revela el sexo como tedio, como obligación, como acto predeterminado que extirpa el placer y busca la mera reproducción. Juan Carlos Garay, periodista cultural, acompañó este viaje al pacífico, al universo femenino y creativo de la novela de Pilar Quintana.

Por María Jimena Bello-Martínez

La Perra se publicó en el año 2017 y, un año después, ganó el premio de Biblioteca Narrativa Colombiana. Además, cuenta con varias ediciones y una traducción al inglés bajo el título The Bitch que está nominada a National Book Award for Translated Literature 2020.

Una conversación entre escritores, donde Juan Carlos Garay y el público virtual del Cinexcusa descubren que la palabra Bitch no es un insulto cotidiano hacia la mujer en los países de habla inglesa sino un término de la ciencia veterinaria para designar las hembras caninas.

El paisaje como lugar violento

Pilar Quinta vivó en Huanchaco entre sus 30 y 39 años de edad, cerca de un acantilado que estaba separado del pueblo por un estero. También estaba próxima a la selva. “Mi vida la regía la marea; si estaba alta yo tenía que pasar nadando o en una lancha hasta el pueblo. Era una odisea cuando tenía que irme a un evento porque no podía pasar nadando pues estaba vestida para la ocasión. Me sucedía lo mismo que Damaris, protagonista de la novela”.

La selva es violenta. Allí no hay silencio. Es una metáfora que Pilar describe como “algo similar a la violencia del estado respecto a la vida el pueblo, donde Damaris es una mujer que siempre ha sido despojada de todos los privilegios y oportunidades”.

Además, Pilar afirma que “una mujer puede ser buena, pero al final surge esa violencia, algo comparado el mar y la selva. Una cosa es pasar un fin de semana en la selva y otra es vivir en la selva. Vos tienes que sacar cierta violencia para vivir en la selva y tener esa violencia a raya para intentar armonizar la violencia natural con la violencia interna. Todos somos habitantes de la naturaleza, pero lo que sucede es que desde la ciudad nos sentimos separados de la naturaleza

Los personajes

Se puede decir que la perra es personaje central. Garay indagó sobre cómo Pilar había logrado transmitir las emociones de la perra. “Me gusta mucho la obra de Jack London ¿cómo encender una hoguera?, que es la historia de un hombre y un perro en Alaska, donde el hombre muere y el perro sobrevive.  También Robert McKee en su libro El Guion me enseñó que si puedes solucionar algo sin diàlogo mejor”.

Damaris deseaba ser madre, entonces Chirli, la perra, llega para ocupar el regazo de una mujer sin opciones que vive en un lugar aislado. “Damaris es todas las mujeres de Huanchaco, soy yo misma, somos todas las mujeres”.

Respecto a Rogelio, maltratador de animales y esposo de Damaris, Pilar cuenta una anécdota puntual. “Tuve un club de lectura con mujeres señoras como de 60 o 70 años y todas decían que la novela retrata el tema del matrimonio. Es que uno a veces odia a ese señor. Siempre hay acercamientos y alejamientos de la pareja”

La Maternidad tardía y las frustraciones

“Yo era una hippie de Cali bien que había dejado todo para irse a vivir al Pacifico. Una mujer como yo puede tener oportunidades y si quiere tener un hijo era solo cuestión de someterse a exámenes e indagar sobre la infertilidad, hacerse u tratamiento o adoptar. Estas acciones son imposibles para una mujer afrodescendiente. Significa que estamos hablando de una exclusión tremendamente violenta”.

A Pilar le impresionó mucho lo que el deseo frustrado de la maternidad hacía en sus amigas “ver cómo esa frustración modificada su personaldiad, cómo una persona que era alegre se volvió triste. Era tanto que una de nosotras quedaba embarazada y otra decía yo no voy a conocer el bebé. Quedé embarazada a mis 42 años y para Además yo era la amiga que nunca quiso tener hijos y, de repente, me dio la ventolera ya vieja y pude quedar embarazada. Le conté a mi amiga. Ella me dijo —estoy feliz, pero tengo que colgar porque tengo que llorar —. Luego ella adoptó una perra. Ahí se configuró la novela”

El sexo como obligación

Juan Carlos Garay mencionó el verbo encargar. Pilar respondió con el verbo buscar. Son los verbos que convierten el sexo en algo distinto, en una carga. “Cuando mis amigas estaban en su proyecto de quedar embazadas me decían —extraño tirar con libertad, sin horarios, sin que sea una obligación—”.

miércoles, 21 octubre 2020 / Publicado en Noticias

Augusto Bernal y Diego Rojas, la icónica dupla de críticos de cine colombiano y padrinos del Cinexcusa, hablaron sobre lucha social y cine.

Por María Jimena Bello-Martínez

Cámara y evento. Desde su invención el cine parece destinado a ser la historia visible. Ha hecho posible retratar el pasado y significar el presente. Hemos visto a Napoleón montando a caballo y a Lenin en el tren. El cine ha sido posible porque existe la historia. Casi imperceptiblemente, como avanzando en una cinta mediática, se ha dado vuelta de cara, miramos y pensamos, si el cine ha sido posible entonces la historia también es posible”.

Fragmento de la voz en off, de la película “Videogramas de una revolución”

de Harun Farocki llamado

Diego Rojas abrió la charla con esta este fragmento, traducido y citado por Luisa Fernanda Ordoñez, historiadora en su artículo Filmografía y bibliografía. Coordenadas de aproximación a las relaciones entre cine e historia política colombiana, de Cuaderno Cine colombiano No. 23. Esta película de Farocki retrata la caída del régimen comunista en Rumania en 1989-, Nicolae Ceaușescu.

En el mundo hay múltiples cineastas que se han dedican a capturar con sus cámaras el sentido político y social de la realidad. Augusto Bernal dice que “esta cita es hermosa, contemporánea y diciente porque nos recuerda que el cine es una actitud política, entrenamiento y una forma de pensar; y la cámara una herramienta de lucha. El cine es una estética de la insurgencia”.

Francia

Frantz Fanon, filósofo y psiquiatra y autor de “Los condenados de la tierra” dijo “todo espectador es un cobarde o un traidor” texto que fue citado en la obra fílmica documental “La hora de los hornos” a finales de los sesenta y que da pie al nuevo cine latino que confrontaba los visones de los espectadores. “Siempre hemos sido traidores para convertirnos en elegantes cobardes”, Augusto Bernal. Esto significa que los actos o luchas están antes o después el cine.

Argentina

Cabe recordar el rol del cine durante el peronismo, donde Jorge Ricardo Preloran hace sus denuncias a través el Cine documental etnobiográfico. Entre 1954 y 1994 grabó alrededor de sesenta trabajos que abarcan de diversas maneras e abordar la realidad argentina. “El Gaucho Corriento” (1963); “El Gaucho de las Pampas” (1963), “The Gaucho of Salta” (1963) son alguan son algunas de sus reconocidas películas documentales.

Venezuela

En Mérida, Venezuela en el año 1968 se reunieron realizadores de varios países para considerar un movimiento nuevo de cine latinoamericano. Lenin dijo que “de todas las artes para nosotros, la más importante es el cine”. Aquí surgen entonces el festival de Mérida, el Festival de Viña del Mar, donde destacaba el cine militante, frontalmente político y transformador de la realidad.

En este contexto se habló de tres tipos de cine: El primer cine que es el que se hace en Hollywood; segundo cine que es de autor, algo más personal; y un tercer cine que promulga una cuestión militante, insurgente, del pueblo.

Uruguay

En 1958 un colectivo construyó la base de la cinemateca uruguaya SODRE. Renate Costa Perdomo, quien a sus 39 años falleció en Francia a mediados del 2020, en su documental se “Cuchillo de palo” cuenta la historia de un tío homosexual que es asesinado durante la eterna dictadura de Juan María Bordaberry Arocena. Ella revisa la historia de paraguaya e interpela a su padre por actitud cómplice con la dictadura.

Colombia

“El cien debe ser la vocería del pueblo para provocar un cambio social”, Bernal. En Colombia en el marco de la década de los setenta, se da una lucha entre el cine comercial y el cine que pretendía cambiar el estado de las cosas. Fue entonces, Carlos Álvarez, reconocido por su trabajo documental, propuso n manifiesto donde expone que el cine documental debía ser corto, hecho en súper 8 o dispositivos pequeños para un cine más urgente de acuerdo con las necesidades de las personas. “Hoy, gracias a los celulares esto debería cobrar sentido social” finaliza Bernal.

Biblioteca

Para descargar el Cuaderno Cine Colombiano No. 23 referenciado por Diego Rojas puede ir a los siguientes enlaces https://cutt.ly/PgxOSVB   https://cutt.ly/egxOGDr

miércoles, 21 octubre 2020 / Publicado en Noticias

Nicolás Segal, economista profesor de la Universidad de Buenos Aires expandió su individualidad corpórea desde la distancia para invitar a una reflexión en la inmersión o desfachatez para indagar conceptos filosóficos que ayudan a entender las luchas sociales.

Por María Jimena Bello-Martínez

Nicolás expuso unas nociones muy concretas para entender las luchas sociales.  El termino luchas genera inquietudes en Nicolás, pues es usado parece referirse unas luchas particulares que le hacen frente a la economía o la política. Sin embargo, Segal invita a desglosar de manera práctica los conceptos para entender mejor las bases filosóficas.

Cuerpos, palabras y acontecimientos

Cabe recordar que lo político y económico son los cuadriculadores que distribuye la posición de individuos en la cuadricula. “Las luchas ignoran la cuadricula, los lugares y los cuerpos. Alterando lo que esta atribuido como el buen sentido y, de este modo, espera nuevas posibilidades, redistribuye y reasigna posiciones, saberes y sentidos y el orden de lo posible”.

En cuanto a los cuerpos, palabras y acontecimientos, Nicolás enfatiza que “El acontecimiento recorre los cuerpos y las palabras, con lo expresado y la expresión. Los acontecimientos están entre las palabras y cuerpo”. Para Segal, en la producción de acontecimientos cabe la posibilidad de individuarnos y crear cuerpos más potentes. “El pueblo o colectivo se constituye en relación a las individualidades. Yo no soy lo que soy si no me concibo como parte de un colectivo y, a su, vez ese colectivo no tiene existencia sin la previa de quienes lo conforma. EL acontecer nos define como individuos, nos individua; esto es también hacer la relación con otros. Las luchas son el acontecer de los cuerpos”.

Filosofía para dummies

Spinoza se refiere a lo popular cuando hay cuerpos individuales que se extienden en cuerpos colectivos. “Una persona a su vez puede componerse en cuerpos más amplios. Cuanto más abiertos son esos cuerpos la experiencia del mundo, más superficie de contacto con otros cuerpos, más complejos hay más posibilidades de adquirir conocimiento. Nadie puede decir o saber lo que puede hacer un cuerpo. No estamos a nivel definir qué puede y que no puede hacer un individuo, grupo o pueblo” reflexiona Nicolás.

Además, con esto, Nicolás quiso decir que las luchas sociales definidas tienen una capacidad de reforma de llegar hasta “acá”, pero esto no es algo tendencial pues “los cuerpos pueden pasar esas cuadriculas o narrativas y unirse con otros cuerpos para crea potencia”.

Por otro lado, Foucault, en los años setenta, durante el auge iniciático neoliberal, visualizó en sus efectos era de largo plazo, donde las ideas e instituciones estaban enfocadas en la generación de riqueza. “El neoliberalismo fue un proyecto de reforma social con una base económica que tiene intervenciones y regulaciones financieras, trabajo, comercio internacional y lógicas de privatización para preconcebir una determinada figura de lo social” señaló Nicolás.

Adam Smith, con el liberalismo clásico, hablaba de la división del trabajo y la visión cooperativa en la todos cooperaban para producir un mejor resultado social, y donde la pobreza es una falla de los mecanismos de cooperación. En el neoliberalismo, los individuos no cooperan, sino que compiten de manera individual. “La pobreza aquí no es una falla en los organismos cooperativos sino una falla en el proceso de adaptación. Lo individual es lo supremo y cada ámbito de las necesidades, ya sea de vivienda, educación, salud está superpuesta a un modelo mercantil, donde la regla es la competencia”, puntualizó Senegal.

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